La fiabilidad, la precisión y la resistencia son características indispensables para los materiales utilizados en la industria de la defensa, y el acero estirado en frío no constituye una excepción. Nuestras secciones de acero estirado en frío para aplicaciones militares incluyen sistemas de armas, vehículos y materiales estructurales. El proceso de estirado en frío confiere al acero una resistencia a la tracción superior, así como una mayor rigidez y acabado superficial, lo que hace que nuestras secciones de acero sean adecuadas para condiciones extremas, especialmente allí donde el fallo no es una opción viable.
Nuestro acero redondo brillante está disponible en una gama de diámetros de 6 a 64 mm y es ideal para aplicaciones que requieren un alto nivel de lisura y precisión. En el caso del acero redondo estirado en frío, las opciones de diámetro van desde φ5 hasta 100 mm, para satisfacer la variabilidad exigida por los componentes de defensa. Además, distintas especificaciones de diseño pueden cumplirse con nuestro acero estirado en frío plano y cuadrado, así como con formas especiales para ciertas aplicaciones particulares, como el acero hexagonal de S5 a 100 mm.
Nuestros productos de acero con forma personalizada están diseñados para que los clientes puedan determinar las dimensiones y características que requieren para sus proyectos específicos. Con hornos de recocido eléctrico de última generación y máquinas enderezadoras, somos capaces de garantizar la máxima calidad en todo el proceso de producción. Nuestros clientes del sector de contratación militar requieren productos de acero laminado en frío sofisticados, y nos enorgullece ofrecer el más alto nivel de ingeniería para dichos productos.